Cintia y Angel Jr.
Lo que cambian las cosas: resulta que el otro día fuimos a casa de Angel y Rosa o de Rosa y Angel en Illescas. Muy fuerte!!! Cintia quería jugar todo el rato conmigo, no se separaba ni a sol ni sombra. Incluso, no quería jugar con "su Lola" del alma. Ojo al dato: cuando nos íbamos me agarró de la pierna para que no me fuera. Cómo cambian las cosas...
Por otro lado, dormí en brazos a Junior y se quedó roque. El día fur completito!!!